Granos de elote de nuestra milpa en San Simón, salteados con epazote, chile serrano, limón y queso cotija añejado. Servidos en jícara de barro.
La Milpa abrió en 2018 en una casona de piedra y madera sobre la calle Joaquín Arcadio Pagaza, a tres cuadras del embarcadero. Mariana Domínguez y el chef Ernesto Bautista — ella de Toluca, él de Huajuapan de León — la fundaron con una idea simple: que la comida típica mexicana no necesita ser reinventada, pero sí merece ser explicada.
Cada platillo tiene una historia: de dónde viene la receta, por qué se usa ese chile y no otro. No ponemos flores comestibles encima de un mole para hacerlo “gourmet”. Ponemos el mole que merece, con el chocolate de Tabasco y el chile mulato que lleva desde hace 300 años.
Ingredientes del mercado municipal de Valle de Bravo, productores en Temascaltepec y Donato Guerra, y la milpa en San Simón de Guerrero. Maíz azul, frijol ayocote, calabaza, quelites de temporada.